El miedo a enfermar de COVID-19 es normal y está en nuestra naturaleza. Lo importante es aprender a gestionarlo.

Publicado hace 1 año por Un ensayo para mí

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En estos tiempos de pandemia, Desde Un Ensayo Para Mí, aprovechamos el Día Mundial de la Salud para recordarnos la importancia de hablar sobre el miedo a enfermar, porque el miedo es una emoción y las emociones son parte de nuestra salud. 

Ya sea de COVID-19 o de cualquier otra enfermedad en general, sentir miedo es algo normal y no es malo, sino una sensación natural, ya que las emociones son reacciones de nuestro organismo ante la interpretación de una situación determinada de peligro.

El miedo nos pone en alerta frente a la sensación de una amenaza y hace que el cuerpo se prepare para huir. Es normal que esto nos suceda frente a una epidemia desconocida, de la que no sabemos con exactitud cómo se transmite y si deja secuelas, debido a que todavía se encuentra en estudio y la vamos descubriendo a medida que convivimos con ella. Por esta razón, ante lo desconocido e incierto, la sensación de peligro aumenta y, por lo tanto, aumenta nuestro miedo.

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Algunos de los síntomas principales son: 

Aceleración del ritmo cardíaco, dificultad para respirar, hiperventilar, sudoración, molestias en el estómago, o sensación de nudo en el estómago, entre otros.

Estos síntomas pueden llegar a exteriorizarse en situaciones como: cuando evitamos asistir a lugares públicos, bares, restaurantes, cines, reuniones sociales, medios de transporte, entre otros.

Por eso es importante estar alertas a las consecuencias de sufrir miedo extremo a enfermar porque podrían llevarnos desde el aislamiento, a la pérdida de amistades, de rutinas y de las actividades que antes nos gustaba hacer. Esto trae como consecuencia otros problemas como cambios en el estado de ánimo, aumento de ansiedad, dificultad para dormir o concentrarnos, entre otros.

Si notas que estás más preocupado de lo normal por tu salud, si no piensas en otra cosa que no sea el COVID-19, ten en cuenta las siguientes estrategias para gestionarlo:

  • Buscar información clara y real en fuentes oficiales.
  • No abusar de las noticias.
  • Consultar con el médico en caso de síntomas pero sin exagerar.
  • Dedicar tiempo a otras actividades que nos ayuden a tener la mente ocupada en cosas que nos gusten.