retencion-sexualidad-esp

“¿Qué hago con esto?”: cuando aceptar un diagnóstico cambia todo

04 de julio, 20253 minutos de lectura
“¿Qué hago con esto?”: cuando aceptar un diagnóstico cambia todo

La aceptación es clave para que haya adherencia. Y la adherencia, es decir, cumplir de manera constante con el tratamiento indicado, es fundamental para controlar la enfermedad. Pero aceptar no significa resignarse. No es decir “no hay nada que hacer”. Al contrario, es comprometerse con lo que sí se puede hacer.

“Aceptar es asumir una actitud activa”, dice Selles. Significa redirigir el foco hacia lo que todavía da sentido: compartir momentos con seres queridos, continuar con proyectos personales, buscar bienestar incluso con nuevas limitaciones. Es, en definitiva, preguntarse: ¿cómo puedo tener una vida significativa, incluso con esto en mi espalda?

Negación, enojo, negociación, depresión y aceptación. Estas etapas pueden aparecer en distinto orden, ir y venir, o incluso superponerse. No todos los pacientes las atraviesan igual, pero entender que forman parte del proceso puede ayudar a transitarlo con menos culpa o confusión.

  • Negación: “Esto no puede estar pasándome”.
  • Enojo: “¿Por qué a mí? ¿Por qué no lo vieron antes?”
  • Negociación: “Voy a cambiar de médico, voy a probar esta alternativa, pero necesito entender más”.
  • Depresión: “No puedo hacer lo que hacía antes, entonces ¿para qué intentarlo?”
  • Aceptación: “Esto va a seguir conmigo. No lo elegí, pero sí elijo qué hago con esto”.

Aceptar lleva tiempo. Pero hay cosas concretas que pueden ayudar a avanzar en ese camino:

  • Acceder a información confiable sobre la enfermedad y el tratamiento.
  • Construir una relación de confianza con el equipo médico.
  • Mantener una rutina estable, con hábitos que sostengan el día a día.
  • Ser un paciente activo: preguntar, informarse, colaborar.
  • Reconocer y dar lugar a las emociones, entendiendo que la incomodidad también es parte del proceso.
  • Pedir apoyo: a la familia, amistades o comunidades de pacientes.
  • Seguir proyectando, aunque haya que adaptar objetivos.
  • Hacer cosas incluso con miedo o inseguridad.

Una práctica útil puede ser escribir las respuestas a preguntas como:

  • ¿Qué cosas dependen de mí?
  • ¿Estoy actuando para evitar el malestar o para acercarme a lo que valoro?
  • ¿Qué sigue siendo importante en mi vida, más allá del diagnóstico?

No todo lo que genera malestar puede cambiarse. Pero sí podemos distinguir entre lo que está en nuestras manos y lo que no. Hacer esa lista, y tomar decisiones conscientes sobre qué actitud adoptar frente a cada cosa, puede ser una forma de recuperar el equilibrio.

Aceptar el diagnóstico no es el final del camino. Es el punto de partida para construir una nueva forma de vivir. Con otras rutinas, con nuevos límites, pero también con nuevos propósitos.

⚠️ Este contenido es informativo y no reemplaza el acompañamiento médico. Ante cualquier duda, consulta con tu profesional de salud.

retencion-sexualidad-esp
LinkedinInstagramFacebook
Términos y CondicionesPolítica de privacidad