Avance científico contra el dolor crónico: una terapia celular experimental podría bloquear las señales del dolor persistente y cambiar su tratamiento.
El dolor crónico afecta a millones de personas en todo el mundo y sigue siendo uno de los mayores desafíos médicos actuales, especialmente cuando los tratamientos disponibles no logran aliviar los síntomas de forma sostenida. Un reciente avance científico, difundido por National Geographic, describe una innovadora estrategia biológica que podría cambiar la manera en que se aborda esta condición debilitante.
La investigación, basada en un estudio preclínico publicado en diciembre de 2025 en bioRxiv, propone una terapia celular capaz de actuar como una especie de “esponja” que absorbe o modula las señales responsables del dolor persistente. Aunque aún se encuentra en fases experimentales, el hallazgo abre una nueva vía para tratar enfermedades como la artrosis y otros trastornos asociados al dolor prolongado.
¿Qué es el dolor crónico y por qué sigue siendo difícil de tratar?
El dolor crónico se define como aquel que persiste durante más de tres meses, incluso cuando la lesión inicial ya debería haberse curado. A diferencia del dolor agudo, que cumple una función de alerta, el dolor persistente implica cambios en el sistema nervioso que mantienen activas las señales dolorosas sin una causa evidente.
Uno de los principales problemas es que, con el tiempo, el cerebro y la médula espinal se vuelven más sensibles a los estímulos. Este fenómeno, conocido como sensibilización central, provoca que estímulos leves o incluso normales se perciban como dolorosos. Por eso, muchos pacientes no responden adecuadamente a analgésicos tradicionales, antiinflamatorios o incluso opioides.
Además, el impacto del dolor prolongado va más allá del síntoma físico. Está asociado a trastornos del sueño, ansiedad, depresión y disminución de la calidad de vida, lo que convierte su tratamiento en una prioridad sanitaria global.
Una “esponja” biológica contra el dolor: cómo funciona la terapia SN101
El estudio analiza una terapia experimental llamada SN101, desarrollada por la empresa biotecnológica SereNeuro Therapeutics. La estrategia utiliza neuronas sensoriales creadas a partir de células madre pluripotentes humanas (hPSC), capaces de integrarse parcialmente en el sistema nervioso.
Según los investigadores, estas células funcionarían como una especie de filtro biológico. En lugar de bloquear el dolor mediante fármacos químicos, las neuronas implantadas ayudarían a modular las señales nerviosas responsables del dolor crónico, reduciendo la hiperactividad neuronal que caracteriza a esta condición.
En modelos murinos de artrosis, los resultados mostraron una disminución significativa de conductas asociadas al dolor, sin afectar otras funciones motoras o sensoriales. Esto sugiere un enfoque más selectivo que los tratamientos actuales, que muchas veces generan efectos secundarios importantes.
Terapias celulares: un cambio de paradigma en medicina del dolor
El desarrollo de terapias celulares representa un cambio conceptual importante. Tradicionalmente, los tratamientos contra el dolor crónico buscan suprimir síntomas mediante medicamentos. En cambio, este enfoque intenta reparar o reequilibrar los circuitos nerviosos alterados.
Las células madre pluripotentes permiten generar distintos tipos celulares en laboratorio, incluyendo neuronas especializadas. En este caso, las neuronas sensoriales derivadas podrían actuar como reguladores biológicos permanentes, ofreciendo un alivio prolongado en lugar de efectos temporales.
El profesor de ortopedia Chuan-Ju Liu, experto de Yale University citado como fuente independiente en el artículo periodístico, señaló que este tipo de estrategias podría abrir nuevas posibilidades terapéuticas, especialmente para enfermedades degenerativas como la artrosis, donde el dolor suele ser resistente a tratamientos convencionales.
¿Qué falta para que llegue a pacientes?
A pesar del entusiasmo generado, los investigadores subrayan que el tratamiento aún se encuentra en fase preclínica. Esto significa que los resultados solo han sido evaluados en animales y todavía deben superar múltiples etapas antes de probarse en humanos.
Los próximos pasos incluyen estudios de seguridad, evaluación de dosis y ensayos clínicos controlados. En terapias celulares, uno de los principales desafíos es garantizar que las células implantadas funcionen correctamente sin generar respuestas inmunológicas adversas o crecimiento celular no deseado.
Sin embargo, expertos destacan que el avance es relevante porque aborda el origen neurológico del dolor crónico, en lugar de limitarse a bloquear temporalmente sus síntomas. Si futuras investigaciones confirman estos resultados, podría surgir una nueva generación de tratamientos regenerativos para el dolor persistente.
Conclusión
El desarrollo de SN101 marca un posible punto de inflexión en la investigación del dolor crónico, una condición que afecta a millones de personas y que aún carece de soluciones efectivas a largo plazo. La idea de utilizar neuronas derivadas de células madre como una “esponja” biológica capaz de modular señales dolorosas representa un enfoque innovador dentro de la medicina regenerativa.
Aunque todavía queda un largo camino hasta su aplicación clínica, este avance demuestra cómo la biotecnología y la neurociencia están redefiniendo el tratamiento del dolor persistente. En un futuro, terapias celulares personalizadas podrían ofrecer alivio sostenido y mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Fuentes
Estudio preclínico sobre SN101 publicado en bioRxiv (diciembre de 2025). Investigación sobre neuronas sensoriales derivadas de células madre pluripotentes humanas para tratamiento del dolor en modelos murinos de artrosis.
“Pain sponge derived from stem cells could soak up pain signals before they reach the brain”. Live Science, 2026.





