El cáncer de mama es el segundo cáncer más frecuente en Chile, después del cáncer de próstata, y es el cáncer más habitual en mujeres a nivel mundial. Es decir que se trata de una enfermedad prevalente, relevante a nivel poblacional, y eso es precisamente lo que motiva desarrollar nuevas investigaciones clínicas orientadas a buscar mejores resultados, en términos de curación, sobre todo para pacientes que presentan tipos de cáncer de mama más agresivos.

En este marco, desde Un Ensayo Para Mí conversamos con el Dr. Carlos Rojas -Matrícula Profesional 15.019.778-3- médico oncólogo e investigador principal del Centro Bradford Hill, de Chile– quien lleva adelante un ensayo clínico que investiga un nuevo tratamiento para el cáncer de mama recientemente diagnosticado basado en inmunoterapia. A continuación compartimos los principales conceptos de esta entrevista: los potenciales beneficios y las posibles ventajas de este nuevo estudio para pacientes que padecen esta enfermedad.

Inmunoterapia: una nueva oportunidad

Si bien en términos de prevención del cáncer de mama hay exámenes que permiten detectarlo en etapas tempranas, aumentando las probabilidades de tratamiento y curación, por otra parte “el cáncer es una enfermedad, como muchas otras, en la cual no se han logrado a la fecha tratamientos que aseguren la sobrevida prolongada o la curación en pacientes con enfermedades más avanzadas”. Así que “hay una meta no satisfecha y eso hace que se justifique, o que esté plenamente activo, el interés por lograr mejores tratamientos que brinden mejores resultados”, explica el Dr. Rojas.

En este contexto es que se lleva adelante un estudio clínico que basa su tratamiento en inmunoterapia. “Aquí lo que se busca es estimular el sistema inmune para que reconozca el tumor como algo malo y responda a él buscando eliminarlo por esta vía, a diferencia de la quimioterapia tradicional que funciona atacando a las células en distintas partes del proceso de replicación celular”, aclara el investigador.

Se trata en realidad de un estudio en el que se combina el tratamiento estándar de quimioterapia, agregándole la inmunoterapia, para intentar mejorar la respuesta del tumor. Se trabaja con esta combinación de terapias “ya que se ha visto, en varias patologías, que hay una sinergia y una ayuda de la quimioterapia a la inmunoterapia para mostrar una mejor respuesta; además, la inmunoterapia tiene la ventaja de ser menos tóxica que la quimioterapia y permite lograr un control más prolongado de la enfermedad”, profundiza el oncólogo.

“A diferencia de la inmensa mayoría de estudios clínicos aplicados a pacientes incurables, en los que se busca el control de la enfermedad a largo plazo, pero no la cura, el escenario de este estudio clínico es curativo, es decir que se busca la erradicación de la enfermedad. Esto hace que el tratamiento quizás sea más agresivo, más intenso, pero por un tiempo más acotado y orientado a que la enfermedad nunca más vuelva”,
explica el Dr. Carlos Rojas.

Conoce una nueva investigación clínica para mujeres recién diagnosticadas con cáncer de mama aquí

La importancia de la investigación clínica

De acuerdo a las palabras del Dr. Rojas “lo que se puedelograr con una investigación clínica -siempre y cuando se lleve adelante en forma segura, cumpliendo los procesos regulatorios- es en definitiva conseguir un mejor tratamiento que el que existe previamente.”

En escenarios complejos de cáncer de mama -ya sea por avance de la enfermedad o porque se trata de subtipos más agresivos de cáncer- “hay un espacio grande para mejorar resultados agregando nuevas terapias, y esto solo se puede lograr a través de investigaciones clínicas”, indicó el médico.

En el estudio clínico al que hacemos referencia en este artículo, como venimos viendo, lo que se intenta es obtener mejores resultados -para un subgrupo que son pacientes con tumores grandes, localmente avanzados o con compromiso ganglionar, sin cirugías previas- agregando inmunoterapia al tratamiento estándar, que es la quimioterapia, para ver si se logra mejorar la respuesta del tumor y aumentar la chance de curación.

Se trata de un ensayo clínico en su última fase que, de resultar positivo, podría ser aprobado por las diferentes entidades regulatorias para que luego más mujeres tengan acceso a un mejor tratamiento.

Beneficios para las pacientes

Está claro que el mayor beneficio de la participación en un estudio clínico de este tipo es la oportunidad de exponerse a un tratamiento potencialmente mejor que los existentes hasta el momento. Asimismo, existe una serie de ventajas adicionales que no pueden dejar de considerarse.

Según explica el Dr. Rojas, esas ventajas repercuten tanto en pacientes que participan en grupos experimentales como en grupos de control, y tienen que ver con diferentes aspectos: por un lado, “los cuidados que reciben los pacientes dentro de un estudio clínico tienden a ser mucho mejores que en los tratamientos convencionales de la vida real, y eso se traduce en mejores resultados”..

Por otra parte, la participación en un estudio de este tipo brinda la posibilidad de acceder a los mejores tratamientos disponibles, tanto para la enfermedad en sí misma como para el manejo de los síntomas. “En países como el nuestro, esto se traduce en la posibilidad de poder acceder a la mejor oncología, con tecnología de punta, lo cual de otro modo no siempre es posible para la gran mayoría de los pacientes”, finalizó Rojas.

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