La Diabetes 2 era conocida por ser una enfermedad que solo afectaba a adultos. Con los cambios de hábitos y el consecuente aumento del sobrepeso, hoy los niños también la padecen. 

Entrevistamos a la Lic. en Nutrición Pilar Iglesias , MP. 2365, que trabaja actualmente en el Instituto de Investigaciones Clínicas en el Área de Diabetes y Metabolismo.

“En Estados Unidos, la aparición de Diabetes Tipo 2 pasó de un 8% al 45% en los últimos años. Esto se debe al sostenido aumento de sobrepeso y obesidad”, comienza explicando la profesional y agrega: “Argentina no queda exenta de este tema. En la última encuesta de factores de riesgo realizada en el 2018, el aumento en el sobrepeso en niños menores a 5 años fue de 13,6% y en el rango de 5 a 17 años, 4 de cada 10 niños tienen exceso de peso, el 40%, y en los adultos es el 66% de la población”.

Este aumento de la obesidad es grave, ¿A qué se debe?

-Todo esto nos alarma, nos lleva a pensar que tenemos que realizar cambios en los patrones alimentarios, cambios de hábitos saludables, en el estilo de vida. El aumento de comidas ultra procesadas, el bajo consumo de frutas y verduras, la inactividad física, ayuda a que esta sea una pandemia de obesidad que va de la mano con la Diabetes tanto en niños como en adultos.

¿Qué debe tener en cuenta la familia?

-La Diabetes tiene un factor genético y  un factor ambiental. En cuanto al factor genético, sería el antecedente familiar, y en cuanto al factor ambiental, hay que generar patrones más saludables, verduras, hacer actividad física, tratar de que sea una vida más activa. Hoy en día es difícil generar espacios seguros para los chicos. Creo que es importante prestar atención, buscar esos espacios, ya sea en clubes de barrio, en plazas al cuidado de algún adulto.

-¿Cómo se fue dando el cambio de hábitos en los niños?

-Los chicos pasaron de jugar con juguetes, la pelota, las hamacas, o salir a pasear con los amigos, a estar con una pantalla quietos. Los videojuegos, la tecnología ayudan a que estemos más tiempo inactivos, sentados. Ya teniendo un antecedente, la inactividad física genera un exceso de tejido graso en la zona abdominal  y con un antecedente de Diabetes en la familia hay que prestar atención. En los chicos, sobretodo las niñas en la adolescencia son más propensas a desarrollar Diabetes Tipo 2 si tienen un aumento de peso considerable y tienen un antecedente. Eso es en lo que hay que prestar atención en cuanto a la edad en la adolescencia, al rebote puberal.

¿Cuáles son los síntomas para estar atentos?

-Si bien es una patología silenciosa que se empieza a gestar de a poco, podemos observar lo que se llama  Acantosis Nigricans, que es una piel en los pliegues con áreas gruesas y obscuras. Viene de presentar niveles altos de insulina en sangre. Se revierte con cambios de hábitos, con una buena alimentación, con menos consumo de azúcares, de harinas. Haciendo actividad física sobretodo.

¿Cómo puede acompañar la escuela en la prevención?

-Lo más importante es que los chicos puedan sentirse parte, igual al otro, sin ninguna diferencia. Si bien la escuela tiene que ser parte como la familia en la educación, la alimentación empieza desde casa. Si los padres propician que esté siempre llena y accesible la frutera, que en almuerzo y cena haya vegetales, de manera gradual incorporando los acordados con ellos y con la ayuda de un profesional si fuera necesario podemos hacer que los chicos puedan llevar algo una golosina pequeña al colegio y aprender a balancear su alimentación desde casa y junto a ellos. No podemos pretender que lleven una fruta, cuando esa fruta vuelve en la mochila. Hay que empezar desde casa a generar los hábitos sanos y acordados a diario.

¿Qué dieta se recomienda para los chicos que ya tienen Diabetes Tipo 2?

-Se sugiere un plan alimentario ordenado en las comidas, que tengan un desayuno, almuerzo, merienda y cena. Si tuviesen apetito incorporar fruta fresca o yogures en forma de colación ( entre comidas) y que en el desayuno y la merienda estén presentes los lácteos ( leches, yogures y quesos). Preferir siempre almidones integrales, panes integrales, con semillas o de salvado. Todo el grupo de azúcares tiene que estar controlado, al igual que harinas refinadas. Y es clave tanto en almuerzo como en cena incorporar a la mesa familiar el consumo de vegetales y agua o bebidas sin azúcares.

Existen ensayos clínicos que buscan nuevos tratamientos para la Diabetes Tipo 2 en niños, conocelos aquí.