Conversamos con el Dr. Guillermo Méndez (Mat. 101192), médico e investigador del Hospital Udaondo sobre la importancia de los estudios clínicos, cómo contribuyen al avance de la medicina y el estudio sobre cáncer de esófago en el que está trabajando. 

“La investigación clínica es la única forma de progresar y de avanzar. Todo lo que hacemos en la práctica salió de la investigación. La medicina ha ido avanzando en base a los estudios clínicos. Uno puede considerar o no que es la mejor opción para su paciente, pero en general los estudios clínicos están pensados para ofrecer una alternativa”, así lo entiende el Dr. Guillermo Mendez.

Méndez se encuentra trabajando en un estudio clínico para pacientes avanzados con cáncer de esófago con el objetivo de mejorar la sobrevida global, aumentar la tasa de respuesta y que los pacientes tengan un beneficio clínico en el tratamiento.

 

Los síntomas de la enfermedad

“El síntoma habitual que traen los pacientes es disfagia, que es la dificultad para tragar. Esto pasa en el 90% de los casos. Hay algunos pacientes que tienen diagnósticos incidentales, que le hacen endoscopias por otros motivos, por reflujo. Algunos vienen en seguimiento por esófago de Barrett, molestias como dolor de panza, eso puede ser lo que lleve a la endoscopía y al diagnóstico. Habitualmente viene asociado a la pérdida de peso”, explica el profesional.

Entre los factores de riesgo se encuentra cigarrillo y el alcohol en el caso del carcinoma escamoso, que es el que se está investigando.

 

La importancia de los ensayos clínicos

Cuando se habla de ensayos clínicos suelen aparecer dudas. Sin embargo, el Dr. Méndez aclara que son solo mitos y destaca la importancia de la investigación y las ventajas que ofrece a los pacientes.

“En una patología como ésta donde no hay demasiadas opciones de tratamientos, constantemente se está buscando mejorar los que tenemos. Esto implica que haya que hacer investigación. Se realizan con drogas que habitualmente ya están aprobadas en otras indicaciones como cáncer de pulmón, de riñón, melanoma. Este es un estudio que involucra la inmunoterapia en la primera línea de tratamiento” explica y concluye: “Siempre hay que estimular la investigación, tanto para el médico como para el paciente. El paciente participa y deja de hacerlo cuando quiere, pero hay que estimular esto y también involucrar al médico derivante.  Es la única forma que tenemos de avanzar y, por otro lado, implica ahorro de recursos porque todo el tratamiento está cubierto habitualmente por quien hace el ensayo”.

Puedes saber más de este estudio clínico haciendo clic.